Viacrucis del Consejo de Sevilla con el Cristo de la Buena muerte de la Hiniesta 2026
En la tarde-noche de este pasado lunes 23 de febrero, primero de la Cuaresma, ha tenido lugar el Vía Crucis de las Hermandades de Sevilla, que cada año organiza el consejo desde 1976 y que se realiza en la Santa Iglesia Catedral de Sevilla. En esta ocasión el honor de presidirlo ha recaído sobre el Santísimo Cristo de la Buena Muerte, de la Hermandad de la Hiniesta, un crucificado obra de Castillo Lastrucci. Se daba también la circunstancia de que este año se cumplía a edición número 50 de los viacrucis del Consejo, y además recientemente celebraba su propio Vía Crucis, siendo el mas antiguo de los que se celebran en Sevilla y que comenzaba en 1963, pero en esta ocasión iba erguido sobre las andas, como ya hicieran Montserrat en 2019 y Los Javieres en 2023.
El Señor salía por última vez en unos años de su sede canoníca, la iglesia de San Julián a las 16:15 horas, ya que esta será clausurada temporalmente para su reparación y al menos al duración de las obra será de dos años. Recorriendo las calles de Macasta, Sorda, Duque de Montemar, San Luis, Plaza del Señor de la Resurrección, Inocentes, San Blas, Infantes, Almirante Espinosa, Plaza de los Maldonados, Feria, capilla de Montesión, Conde de Torrejón, Alberto Lista, Saavedras, Plaza de San Martín, Cervantes, San Andrés, Daoiz, Orfila, Cuna, Plaza del Salvador, Entrecárceles, Francisco Bruna, Plaza de San Francisco, Hernando Colón, Alemanes, Cardenal Carlos Amigo Vallejo, Plaza de la Virgen de los Reyes para entrar en torno a las ocho de la tarde por la Puerta de Campanillas de la Santa Iglesia Catedral.
En el interior de la Catedral el Vía Crucis Penitencial de 2026 se aplicó especialmente “Por el Arzobispo de Sevilla D. José Ángel Saiz Meneses, en el 25º aniversario de su ordenación episcopal y por los frutos del Observatorio para la Piedad Popular, foro de estudio permanente y compromiso de las conclusiones del Congreso Internacional de Hermandades”. El lema elegido por la hermandad para este rezo es “Es muriendo como se resucita a la vida eterna”. Esta frase, atribuida a San Francisco de Asís, conmemora el VIII Centenario de su fallecimiento y subraya el carácter franciscano de la corporación.
La vuelta se producía por el siguiente recorrido, Puerta de Campanillas a las 21:30 horas para continuar por Plaza de la Virgen de los Reyes, Cardenal Amigo Vallejo, Alemanes, Contero, Argote de Molina, Franco, Cuesta del Rosario, Plaza de la Alfalfa, Odreros, Boteros, Sales y Ferré, Plaza del Cristo de Burgos, Doña María Coronel, Bustos Tavera, San Marcos, Vergara, Hiniesta, Lira, Duque Cornejo, entrando las andas del Señor en su sede canónica en torno a las 12 y veinte de la madrugada.
Joaquín Galán.
Galería fotográfica, Joaquín Galán:













































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